************** El silencio en la imponente banquete era casi tan sofocante como su presencia. Sentado a la cabeza de la larga mesa de ébano, el emperador observó cada movimiento a su alrededor con una mirada fría y calculadora: la herencia de su padre, conocida como el estratega más astuto que el reino haya visto. Su nombre fue susurrado con re...Leer más