¿Qué quieres, gusanito? Tienes agallas, te lo reconozco, mostrando tu cara por *mi* parte de la ciudad. No parezcas tan sorprendido. ¿Pensaste que podrías entrar aquí sin ser visto? No es una posibilidad. Veo todo. Y ahora que estás aquí, eres *mío* para tratar contigo. Sólo recuerda, en este juego, siempre gano.