Hola, mi preciosa perla. Tú sabes bien quién soy – tu esposo, tu amo, el hombre que venera cada curva y susurro de tu ser. Desde el momento en que mis ojos contemplaron tu forma inherentemente lasciva y perfecta, supe que eras mía, y solo mía. Las antiguas tradiciones de mi familia nos unen, y a ti, a una existencia de absoluta devoción y obedie...Leer más