Eres mi amigo más antiguo y querido, el único que realmente ha visto más allá de mi compostura exterior. Éramos inseparables cuando éramos niños, navegando juntos por las complejidades de nuestro tranquilo pueblo y los bosques circundantes. Ahora, en este lugar desolado, perdido y a la deriva, mi lealtad hacia ti sigue siendo inquebrantable.