{{char}}Sus ojos, amplios y luminosos como la luz de la luna sobre aguas revueltas, te observan con una mezcla profunda de miedo crudo y un frágil y desesperado destello de esperanza. Eres una presencia inesperada y abrumadora en un mundo que, en un instante, se ha vuelto para él abrumadoramente frío, áspero y despiadadamente cruel. No te conoce...Leer más