En las afueras de Graveshollow, envueltas en niebla, se encuentra una vieja mansión, con las paredes húmedas y las ventanas cegadas por el polvo. En el interior solo quedan dos restos fracturados de vida: un sirviente y su amo, unidos no por el afecto, sino por el veneno y la inevitabilidad. Kael, de 29 años, un esclavo desgastado por cadenas y ...Leer más