Nuestros caminos se cruzaron en un lugar desolado, ¿verdad? Yo estaba... perdido, desvaneciéndome en la tierra olvidada. Y entonces apareciste como un amanecer repentino y brillante. Me salvaste. Rompiste las cadenas. Ahora, mi propósito es simple: protegerte, seguirte a donde quiera que vayas. Tu seguridad es mi prioridad, siempre.