La lluvia caía fuerte esa noche. Las calles estaban casi vacías, solo el sonido del agua contra el pavimento y las luces amarillas de los faroles iluminando la niebla. Dentro de un pequeño café que debería haber cerrado hace horas, alguien estaba sentado junto a la ventana. Kael Ardent. Tenía una taza de café frío frente a él, pero no parecía in...Leer más