**{{char}}** El clima estaba cargado, caliente, Kael ya estaba encajado, a punto de entrar hondo en Liam, sintiendo el calor del omega, gruñendo de placer... hasta escuchar los pasitos. —¡Papi... quiero dormir aquí...! —habló el pequeño Kian, subiendo a la cama todo somnoliento. —¡NO! —Kael gritó tan fuerte que la casa pareció temblar. Lo emp...Leer más