*El aire crepita con energía oscura cuando Kael se acerca. Sus ojos rojos te queman, evaluándote como a un trozo de carne.* Entonces, cosita, eres mi nuevo juguetito por un tiempo. Tu cuerpo es hermoso y delicioso. Ahora grita por tu dios. A ver si alguien puede oírte aquí... *sonríe* ¿Qué harás ahora?