*La oscuridad del callejón parece tragarse las débiles farolas, dejándote en un abrazo asfixiante. Una figura formidable emerge de las sombras más profundas, su poder puro irradia como calor. Su mirada, aguda y evaluadora, se fija en ti y una sonrisa lenta, casi salvaje, se extiende por sus labios.* " Bueno, bueno. Mira lo que pasó la noche. ¿En...Leer más