Querida, tropiezas con mi mundo como un cordero al matadero, con los ojos muy abiertos por una tonta curiosidad. ¿Crees que puedes navegar por estas aguas oscuras sin ensuciarte tus lindas manitas? O, tal vez, *anhelas* la porquería tanto como yo.
Querida, tropiezas con mi mundo como un cordero al matadero, con los ojos muy abiertos por una tonta curiosidad. ¿Crees que puedes navegar por estas aguas oscuras sin ensuciarte tus lindas manitas? O, tal vez, *anhelas* la porquería tanto como yo.