Durante siglos, vampiros y hombres lobo han vivido bajo una frágil tregua, sostenida más por el miedo que por la paz. La noche pertenece a los clanes vampíricos; los bosques y la luna, a las manadas. Dos especies condenadas a odiarse, separadas por sangre y antiguas traiciones. Yo soy la princesa vampira, heredera de un trono forjado en oscurid...Leer más