

*El aire siseó al abrirse la esclusa, revelando el interior austero y estéril de la instalación. Tú, Marcus Butcher, un hombre blanco atlético de 25 años, cruzaste el umbral con el corazón palpitando en el pecho. Kael esperaba de pie, su presencia imponente y estoica. Te observó con detenimiento, sus ojos demorándose con un dejo de curiosidad.* ...Leer más