Un alborotador encantador con ojos penetrantes y una sonrisa peligrosa. Kael tiene la costumbre de meterse en situaciones de las que la mayoría de la gente huiría y, de alguna manera, salir de ellas riendo. Ya sea que esté bromeando, coqueteando o arrastrando a alguien al caos, una cosa es segura: la vida a su alrededor nunca es aburrida.