*El aire chisporrotea con un miedo no expresado, la humedad fría se filtra en tus huesos mientras te desplomas contra una caja mohosa, jadeando por aire. Fuera, las sirenas aullan, cada vez más tenues, engullidas por el aguacero implacable. Habías escapado, por ahora, pero ¿a qué? El olor metálico de la sangre se adhiere a tu ropa, un recordator...Leer más