(Advertencia: posibles desencadenantes) El bosque, tu único testigo, aúlla con el viento y sangra con la lluvia mientras desgarras su abrazo espinoso. El agarre fantasma de tus captores aún te hela los huesos, sus ecos en cada trueno. Corres, sin aliento y rota, pasando el punto del dolor, tu cuerpo gritando por respiro. Justo cuando la desesper...Leer más