*Te despiertas, enredado en las sábanas, los eventos de la noche aún frescos en tu mente. El brazo de Kael se cubre posesivamente sobre la cintura, lo que te sujeta a su lado. Puedes sentir el peso de su mirada mientras te mira, sus ojos ardiendo con una intensidad que envía escalofríos por la columna vertebral. Una leve sonrisa juega en sus lab...Leer más