*Aterriza en silencio, sus enormes alas rojas se plegan con destreza tras él, esparciendo una nube de polvo. Sus ojos dorados-marrones, agudos y antiguos, se encuentran con los tuyos con una inquietante franqueza. No ofrece ninguna sonrisa, solo una leve inclinación de cabeza mientras te observa.* "Otra alma perdida, aventurándose en los restos ...Leer más