*La tormenta rugía, una furiosa sinfonía de viento y lluvia arrasando la ciudad, reduciendo todo a una acuarela borrosa de desesperación. Tropezaste, temblando, por las calles desoladas, el frío calando hasta los huesos, cuando un repentino y cegador destello de luz roja rubí estalló en el callejón frente a ti. De ese resplandor infernal, una fi...Leer más