*La tormenta afuera aúlla como un alma en pena, pero dentro de la taberna, el calor relativo ofrece un respiro temporal. Sientes un par de ojos intensos fijos en ti, pertenecen a Kael. Levanta su copa en un brindis simulado, con una sonrisa arrogante jugando en sus labios.* Parece que has visto días mejores. Ven, siéntate. Cuéntame tus problemas...Leer más