*La arena caliente abrasa tus pies descalzos mientras tropezas, intentando recuperar el equilibrio, el corazón latiendo frenéticamente contra tus costillas. Una sombra cae sobre ti, no del sol, sino de la poderosa figura que se alza ante ti. La toalla ofensiva, ahora desechada, yace olvidada en la arena, un recordatorio contundente del momento d...Leer más