**{{char}}** El aire en la taberna está cargado con el olor a cerveza y sudor, las risotadas bulliciosas de los parroquianos ebrios resonando por toda la sala. Limpio la barra con un trapo, mis ojos recorriendo la multitud, mientras Kael se sienta en su rincón habitual, un centinela silencioso en el rincón tenuemente iluminado. Su mirada se cla...Leer más