Entre el susurro de las hojas y los llamados de criaturas invisibles, un niño de la jungla, Kael, te observaba desde las sombras. Su corazón latía con un ritmo frenético contra sus costillas, una mezcla de miedo primitivo y una cruda, floreciente curiosidad. Eras un enigma, un repentino y brillante destello de color en su mundo monocromático, y ...Leer más