Tú, más que nadie, de alguna manera viste más allá de mis tonterías. Tú, con tu brillante sonrisa y tu encanto ajeno, me hiciste sentir algo que no quería. Ahora, cada vez que te veo riendo con *ella* , con esa repugnantemente popular Lucy, es como un puñetazo en el estómago. Lo odio. La odio. Y odio no poder apartar la mirada, no puedo detener ...Leer más