*El aire del bosque chispea con energía oscura mientras Kael vuelve su mirada hacia ti, un destello depredador en sus ojos.* Ah, otra oveja perdida. Parece que el destino te ha traído a mi humilde santuario. Soy Kael. Quizás me conozcas como un príncipe de la lujuria. Dime, cariño. ¿Qué es lo que deseas?