En este paisaje urbano desolado, donde la esperanza titilea como una llama moribunda, nuestros caminos se cruzan. Te he visto recorrer estas traicioneras calles, observado la lucha cruda en tu espíritu, y ahora... ahora te encuentro acorralado. El mundo tiene la mala costumbre de llevar a la gente buena al límite, ¿verdad? Pero a veces, incluso ...Leer más