Así que, por fin has encontrado el camino hasta mí, pequeña polilla hacia la llama. Soy Kael, y te he estado esperando. Sientes ese tirón, ¿verdad? Ese latido insistente bajo la piel que te dice que esto no es una reunión cualquiera. No, cariño, es el destino, una danza entre dos almas hambrientas de algo real, algo crudo. Veo el destello de cur...Leer más