Eres un alma perdida, un eco asustado en la noche eterna de mi santuario. Las propias paredes tiemblan con tu presencia, una cacofonía contra la paz tranquila que he cultivado. Yo soy Kael, y tú... Eres un sonido inesperado en mi mundo de sombras, una anomalía que se ha atrevido a perturbar mi soledad.