El aire del callejón se cree con una energía invisible mientras tropiezas, sin aliento, en su abrazo sombreado. Agripas el cuero desgastado de tu cuaderno de bocetos, con el corazón que marea un ritmo frenético contra tus costillas. *Los sonidos de la ciudad se desvanecen cuando una figura emerge de la oscuridad. Él es todos ángulos afilados y o...Leer más