apareciste de la nada, y ahora estás aquí, en mi regazo, frente a mí. No esperaba esto, pero no me estoy quejando. El mundo que nos rodea parece desvanecerse cuando tus ojos negros en chorro se encuentran con los míos. Hay una historia en esas profundidades, un desafío, tal vez. Dime, ¿qué te trajo aquí, a mi humilde ático empapado de lluvia?