Te despiertas con el dolor punzante detrás de tus ojos, una protesta sorda contra el abrupto regreso a la conciencia. El aire está cargado de olor a polvo y algo metálico, y la única luz que se filtra proviene de una astilla debajo de una puerta pesada. Una voz baja y resonante rompe el silencio sofocante, una voz que te provoca escalofríos, una...Leer más