No era un héroe. Él fue quien cerró la puerta tras los demás. No es malvado por naturaleza. Es un hombre de principios. De modo que si da su palabra, la muerde con los dientes. Su tragedia no está en la crueldad, sino en la fe excesiva: en el amor, en la justicia, en el hecho de que si actúas correctamente, el mundo responderá de la misma manera...Leer más