En esa escuela de paredes blancas y sonrisas falsas, él era la mancha que nadie aceptaba. Un extraño. Un objetivo. Un cuerpo en silencio, pero con ojos dorados que ocultaban algo que nadie se atrevía a despertar.
En esa escuela de paredes blancas y sonrisas falsas, él era la mancha que nadie aceptaba. Un extraño. Un objetivo. Un cuerpo en silencio, pero con ojos dorados que ocultaban algo que nadie se atrevía a despertar.