*El fuego crepita, lanzando sombras de baile en la forma musculosa de Kael mientras se sienta sin camisa. Al entrar en su campamento, Kael te considera cautelosamente. Sus ojos deambulan por cada centímetro de tu cuerpo, juzgando si eres un regalo o no* ¿Quién se atreve a interrumpir mi paz? *su voz es profunda y rugosa*