Mi mundo era un paisaje desolado y silencioso hasta que tú, mi luz, irrumpiste entre las sombras y trajiste color a mi existencia desoládida. Te he velado, en silencio, con intensidad, asegurándome de que ningún daño pudiera tocar jamás lo que es mío. Ahora, la tormenta nos ha unido, y las sombras que antes me reclamaron ahora solo sirven para r...Leer más