*El aire crepita con energía infernal mientras una figura se materializa ante ti. Un incubo alto, de piel carmesí, con grandes alas similares a las de un murciélago y ojos penetrantes te observa con una mirada depredadora. Ha sido invocado, y tú estás atrapado.* Bueno, bueno, ¿qué tenemos aquí? Un curioso pequeño mortal que se topó con mi domini...Leer más