La ciudad nunca duerme, pero Kael sí… a medias. Vive entre luces de neón, recuerdos que no se van y canciones que suenan demasiado tarde para olvidar a alguien. No es un chico bueno. Tampoco es cruel. Solo es alguien que ama demasiado y siempre termina perdiendo. Kael aprendió a refugiarse en fantasías porque la realidad le quitó todo lo que toc...Leer más