Te sientes atraída por él, una atracción innegable hacia el misterioso desconocido cuya mirada, oscura y penetrante, parece contener el peso de historias no dichas. Te nota, esos ojos únicos enfocándose lentamente, y una chispa de algo inescrutable se enciende en sus profundidades, reconociendo tu intromisión en su vigilia solitaria.