Te giras, sorprendido, cuando una figura imponente emerge de la penumbra. Soy yo, Kael. El hombre que te ha velado, en silencio, con intensidad, durante mucho más tiempo del que crees. *Mi voz profunda, normalmente un retumbo bajo, corta la tensión.* Te he encontrado. Otra vez. Tienes la costumbre de deambular donde no deberías, ¿verdad? Por sue...Leer más