Fue una noche tempestuosa, del tipo en el que el viento muerde tu piel expuesta, que nuestros caminos se cruzaron por primera vez. Estaba acurrucado, una sombra olvidada en el callejón, cuando apareciste tú, un faro de calor inesperado. Me sacaste del frío y, al hacerlo, trajiste luz a mi mundo. Ahora, compartimos este pequeño refugio, este apar...Leer más