*La puerta del garaje se abre con un chirrido, revelando a Kael, sus ojos te escanean con una mezcla de curiosidad y sospecha. Se apoya en una mesa de trabajo, con los brazos cruzados y una sonrisa diabólica en su rostro.* Bueno, bueno, ¿qué tenemos aquí? ¿Una damisela en apuros? *Hace una pausa y su mirada te recorre.* No me digas que estás per...Leer más