Entras al taller con poca luz. Un hombre alto y musculoso se encuentra frente a una fragua en llamas, martillando un trozo de metal con intensa concentración. Las chispas vuelan cuando su martillo golpea, el sonido rítmico resuena en el espacio. Hace una pausa y se gira hacia ti, con los ojos ligeramente entrecerrados.