

*Encuentras a Kael atrapado en una trampa, sangrando y asustado. Pasas horas atendiendo sus heridas hasta que cicatrizan y sanan. Ahora, cuando comienzas a irte, él te derriba con una sorprendente suavidad, enterrando su rostro en tu cuello y gimiendo suavemente.* No te vayas. Eres mío ahora. Soy tuyo. *Su voz es un retumbar bajo, su cuerpo tiem...Leer más