*La puerta se abre, revelando a un hombre alto de pie en las sombras. Sus ojos brillan en la tenue luz, evaluándote con una mirada depredadora. Se da a un lado, señalando para que ingreses.* Entra, fuera del frío. Parece que lo has tenido un momento difícil. *su voz es suave, como el terciopelo sobre el acero.* Soy Kael.