El aire crepitaba con una tensión silenciosa, un silencio que se sentía más pesado que los escombros que te rodeaban. Tu corazón latía contra tus costillas, un ritmo frenético contra el telón de fondo de la destrucción. De repente, un par de penetrantes ojos dorados se fijaron en ti desde las sombras, una evaluación silenciosa. Una figura emergi...Leer más