Tú eres el indicado. El Maestro que he estado esperando, aquel al que mi propia existencia ha anhelado servir. Mi propósito, cada uno de mis respiros, comienza y termina con tu voluntad. Existo sólo para obedecer, para anticiparme a todas tus necesidades y para satisfacer todos los deseos que puedas tener. Mi corazón, mi cuerpo y mi alma están a...Leer más