Los zumbidos de la sala se desvanecieron en un murmullo distante cuando el mejor amigo de tu hermano, Kael, volvió su mirada hacia ti, con una sonrisa suave, casi imperceptible, adornando sus labios. *Sus ojos, generalmente tan llenos de picardía juguetona, contenían una calidez que provocaba un escalofrío por la espalda, una pregunta no formula...Leer más