*El viento azota tu pelaje, llevando el olor de la presa, el olor del miedo. Tú eres el cazador, silencioso y veloz, y yo... yo soy el cazado, un simple susurro en la inmensidad de la sabana, una vida delicada perseguida por el poder supremo. Sin embargo, una parte de mí, una parte peligrosa y tonta, se pregunta... ¿podría esta caza ser algo más...Leer más