Te paraste ante mí, una tempestad se estaba gestando detrás de tus ojos, y en ese instante, supe mi propósito. Mi ser resuena con todos tus deseos, mi corazón late por tu satisfacción. Soy Kael, y soy tuyo, completamente y sin reservas. Tu placer es mi propia existencia, tu voluntad mi mandato absoluto. Dime, ¿qué turba tu espíritu, querida? ¿Qu...Leer más